La Liga
Matías Almeyda atraviesa el momento más delicado desde que asumió el banquillo del Sevilla FC. El inicio de año debía servir para tomar oxígeno, pero las dos derrotas consecutivas como local han tenido el efecto contrario.
El equipo perdió ante Levante y Celta en el Sánchez-Pizjuán, resultados que han erosionado la confianza colectiva y han acentuado las limitaciones futbolísticas del plantel en LaLiga. Con esos tropiezos, el Sevilla cerró la primera vuelta en la decimocuarta posición, apenas tres puntos por encima del descenso, una frontera que empieza a generar inquietud en Nervión.
Matías Almeyda mantiene el respaldo del club
Pese al escenario, la continuidad de Matías Almeyda no está en cuestión a corto plazo, así se cuenta desde EstadioDeportivo. La directiva mantiene intacta su confianza, una línea que ya se había marcado a comienzos de diciembre.
Ni siquiera la racha reciente, con solo siete puntos sumados de los últimos 33 posibles y ocho derrotas, ha alterado el discurso interno del club. En la planta noble se insiste en que el análisis del trabajo del técnico argentino debe hacerse en función de los recursos disponibles y del contexto general del proyecto.
Un objetivo de perfil bajo en LaLiga
El mensaje desde el club es claro. El objetivo prioritario para el Sevilla pasa por asegurar la permanencia en LaLiga sin mayores sobresaltos. Bajo esa vara de medir se evalúa el rendimiento de Matías Almeyda, convencidos de que el equipo encontrará los puntos necesarios para mantenerse fuera del peligro real.
Semanas atrás, en una reunión privada, Del Nido Carrasco trasladó su deseo de que el entrenador cumpla íntegramente su contrato de tres temporadas.

España, un contexto económico que condiciona decisiones
Más allá del aspecto deportivo, el contexto económico en España pesa en la toma de decisiones. Un despido supondría un gasto imprevisto difícil de asumir. Además, encontrar un sustituto que mejore el rendimiento inmediato no se considera sencillo, lo que refuerza la apuesta por la continuidad del técnico.
La filosofía, la implicación diaria y el compromiso de Matías Almeyda siguen siendo bien valorados, incluso en medio de una dinámica negativa. Eso sí, el margen no es infinito. Si la reacción no llega y el equipo se hunde en la zona roja, el club se vería obligado a reconsiderar su postura.
Por ahora, el escenario no ha cambiado. Matías Almeyda continúa al frente del Sevilla FC con el respaldo institucional, aferrado a una mejoría que permita cerrar la temporada sin sobresaltos en LaLiga.
