En el Sevilla FC tenían muy claro de que la renovación de Pablo Sarabia era una cuestión de tiempo. El jugador había rechazado a la Real Sociedad para prolongar y mejorar su contrato, en un anuncio que parecía inminente por parte del cuadro hispalense.
Sin embargo, los días han ido pasando, y ahora todos comienzan a dudar de si la continuidad de Sarabia está tan clara como habían hecho creer al club sevillano. El jugador está dispuesto a firmar y situarse en el segundo escalón salarial del equipo, pero a cambio de una cláusula cercana a los 40 millones.
Por su parte, el Sevilla acepta las demandas salariales del jugador, pero no la cláusula, la cual quiere situar más cerca de los 60 millones de euros, precio que consideran tiene el jugador en estos momentos. Una situación que reclama una solución de emergencia que no parece fácil.