Mariano Díaz sigue siendo, dos días después, uno de los nombre propios del fútbol español. El delantero del Real Madrid decidió el Clásico ante el Fútbol Club Barcelona con sólo dos minutos sobre el terreno de juego, marcó un gol de una tremenda factura y belleza, y ahora está en la boca de todos los aficionados. Quiere minutos, quiere protagonismo con Zidane y quiere ganarse un sitio en el Real Madrid, así lo ha expresado durante toda su etapa como futbolista blanco, rechazando cualquier propuesta que le llegara ante la falta de minutos. Tanto es así, que hasta el Fútbol Club Barcelona intentó hacerse con los servicios del dominicano tras la llegada de Quique Setién al banquillo del primer equipo culé.
Mariano ya demostró en su etapa en el Olympique de Lyon, donde disfrutó de una mayor regularidad, que es un nueve de categoría, con un olfato goleador envidiable, una capacidad exquisita para fabricarse ocasiones y una seguridad en el remate que pocos delanteros presentan en estos momentos en el panorama europeo.
Acumulando poco más de 40 minutos con la camiseta del Real Madrid, lo lógico sería haber pensado en una salida. Esto, sumado a la necesidad del club blaugrana de contratar a un ariete tras las lesiones de Luis Suárez y Ousmane Dembélé, hacía de la operación algo muy probable. Al final, todo quedó en un simple interés, pero que de haberse producido podría haber cambiado la historia de ambos clubes y de esta temporada para siempre.