La Liga
Quique Setién vivió ayer su noche más aciaga como entrenador del Real Betis Balompié. Días después de decir lo mismo de la derrota por 5-0 ante la SD Eibar, el conjunto sevillano cayó frente al Cádiz CF, de Segunda División y por 3-5. Resultado que dejó fuera a los béticos de la Copa del Rey y que, como era de esperar, despertó animadversión en la grada.
Pitos, pañuelos, cánticos y demás contra los jugadores, el entrenador y la directiva. Reacciones que se hicieron extensibles a las redes sociales, donde no fueron pocos los aficionados que pidieron al Betis que destituyera a Setién esa misma noche. Y es que la gente parece haberse cansado de buenas intenciones a nivel de juego y quiere resultados.
“El máximo responsable soy yo, a mí hay que echarme las culpas, lo asumo porque seguramente podría haber hecho mejor las cosas. Uno piensa en este partido y también en el siguiente, y tal y como tenemos a los jugadores es verdad que seguramente podíamos haber hecho las cosas mucho mejor”, valoró Setién. “Cuando pasan las victorias y todos te halagan y te dicen que eres muy bueno hay que mantener el equilibrio, igual que ahora que todos dirán que soy muy malo”, sentenció el técnico cántabro.
