La Liga
Real Oviedo ha dado un giro brusco tras el mal arranque de temporada: Veljko Paunovic ha sido cesado como entrenador, y sobre la mesa está el regreso de Luis Carrión como estratega para conducir al equipo en Primera.
El Real Oviedo escuchó críticas y urgencias del entorno. Con solo dos triunfos frente a seis derrotas en sus primeros partidos, la directiva consideró necesario un cambio de mando cuanto antes.
El adiós inevitable de Veljko Paunovic
Paunovic, artífice del ascenso histórico del Oviedo tras 24 años fuera de la élite, abandona el banquillo en un momento convulso. Su salida no fue sorpresa total, pero sí coincide con la impaciencia creciente de la afición y los pasillos.
El club emitió un comunicado en el que agradece su compromiso, destacando que su contrato tenía vigencia hasta junio de 2026, pero que la decisión se toma ahora para reorientar el presente y evitar hundimientos en la tabla.
El cese ocurre cuando el equipo aún permanece fuera del descenso, lo que sugiere que la decisión responde también a inquietudes estructurales más profundas que los simples resultados inmediatos.
El regreso de Luis Carrión al Real Oviedo
Tras oficializar la salida de Paunovic, el Real Oviedo ha movido fichas rápidamente para traer a un viejo conocido: Luis Carrión. El club ya ha contactado con él para que tome las riendas del equipo.
Carrión ya dirigió al Oviedo recientemente, llevando al equipo a los playoffs y casi al ascenso, antes de partir hacia Las Palmas tras rechazar renovación. Su retorno sería bien recibido por muchos seguidores que valoran su identidad y conocimiento del entorno.
El acuerdo aún no es público, pero fuentes vinculadas al club aseguran que está cerrado. Este retorno implicaría un reto grande: reconducir un equipo que atraviesa crisis de confianza, pero con urgencia de estabilidad.

Ventajas y peligros en la operación Carrión
La ventaja evidente es que Carrión conoce el club, la plantilla y la presión de la ciudad. No arrancaría desde cero, sino regresaría a un escenario que ya vivió con intensidad. Sin embargo, vuelve con el peso de las expectativas y con poco margen de error.
Otro factor a considerar es que Carrión dejó el Oviedo antes para aceptar una propuesta en Las Palmas. Aunque su gestión fue valorada, algunos seguidores cuestionan si esa salida condiciona su regreso.
El entorno también mira con cautela la forma en que se ha gestionado la transición. Que el club haya decidido el cese apenas ocho jornadas después llama la atención por la falta de estabilidad en el proyecto.
Ahora, el reto mayor para Carrión será consolidar confianza rápida, mejorar los resultados de forma sostenida y evitar una caída temprana en la tabla de Primera. Tiene la urgencia, pero también la pasión necesaria para asumirla.
El Real Oviedo ha cerrado un capítulo y puede abrir otro con Luis Carrión en el banco. La pregunta será si su regreso servirá para estabilizar el equipo o si el vértigo de la élite volverá a pasar factura. El reloj ya comenzó a correr.
