La llegada de Diego Ribas al Atlético de Madrid estaría muy difícil de conseguirse, por no decir imposible. Aunque tanto el club del Manzanares como el futbolista mantienen una excelente relación y les encantaría poder volver a continuar, las pretensiones del futbolista sumadas al elevado precio de venta que exige el Wolfsburgo, hacen de su contratación una operación realmente muy complicada.
El centrocampista cobra actualmente un salario cercano a los 5 millones de euros anuales, cantidad que el Atlético no puede asumir y que ya se lo ha transmitido al propio jugador. Diego estaría dispuesto a rebajarse el sueldo, pero el principal problema serían los 15 millones de euros que solicitan los germanos para dejarlo marchar, cantidad que el conjunto rojiblanco considera muy elevada. El director deportivo del Wolfsburgo, Klaus Allofs, ha reconocido públicamente que la continuidad del carioca está asegurada, puesto que ningún club pagará dicha cantidad por su traspaso.