Cristiano Ronaldo no levanta cabeza. Ayer, en el partido contra el Athletic de Bilbao, el portugués se quedó un partido más sin ver puerta, lo que supone que, de los seis partidos de Liga que ha disputado hasta el momento solamente ha logrado marcar dos goles. Uno frente al Osasuna y otro al Betis para cerrar la goleada (1-6). Con la selección portuguesa si ha conseguido anotar con más facilidad en sus encuentros más recientes, en concreto marcó cuatro a la débil selección de Andorra y uno a la también humilde Islas Feroe, es decir, que los tantos conseguidos con el combinado luso tampoco destacan por su relevancia ni su nivel de dificultad.
Por si su mala racha goleadora fuera poco, ayer, en el tiempo añadido del partido contra el Athletic, Cristiano falló una de las ocasiones más claras de su carrera deportiva. El partido agonizaba cuando el Madrid salió al contragolpe y dejó a los vascos completamente desprotegidos. Lucas Vázquez, desde la banda derecha, asistía de forma magistral al portugués que, completamente solo frente a Iraizoz, tiraba al cuerpo del portero teniendo toda la portería a su merced.
Cristiano no está bien y lo sabe todo el mundo. No es que no lo intente, ayer disparó nueve veces y solamente dos fueron entre los tres palos. Lleva ya tres partidos seguidos de Liga sin marcar en el Santiago Bernabéu. Unos registros muy pobres para uno de los principales candidatos a llevarse al Balón de Oro y para el que supuestamente es el líder del Real Madrid. Quizás suena un poco mal pero, actualmente, Morata o Lucas Vázquez han demostrado que podrían ser titulares por delante del luso.