La Liga
El mercado de fichajes del Valencia CF trabajó en base al crecimiento que ya mostrase el pasado curso el equipo. Los directivos no querían que lo que los jugadores habían conseguido sobre el césped, no se viese refrendado con fichajes que permitan al club luchar por estar ahí en todas las competiciones.
Las llegadas de Michy Batshuayi, Gameiro o Guedes eran sinónimos de conseguir grandes cosas durante esta campaña. Sin embargo, la visión que ha dejado el club es totalmente diferente, mostrando un equipo no del todo ilusionado, y que tiene clara falta de hambre.
A diferencia del año pasado, este equipo aún no da el 120% de su nivel -y eso que no llega ni a un 70% en estos momentos-. Una situación que puede complicar la temporada si se sigue prolongando. Un proyecto como el che necesita nutrirse de ilusión, y en los aficionados sigue estando intacta, aunque el equipo no termina de rodar.
