UEFA Champions League
Jupp Heynckes tiene claro que su estancia en el Bayern de Múnich no se alargará más allá del 30 de junio. El veterano técnico alemán, por edad y porque decidió retirarse hace cuatro años, ha aceptado el reto únicamente para hacerle un ‘favor’ a un club con el que dice estar en deuda. Pero una vez termine la temporada se marchará, pues sabe que la directiva bávara traerá a otro con más futuro. Con tal de no complicarse la vida y ser pragmático, el técnico teutón ha impuesto una serie de normas inquebrantables en el vestuario.
Tal y como ha desvelado ‘Sport Bild’, Heynckes ha prohibido a su plantilla el uso del móvil durante las sesiones de recuperación, masaje… y otras prácticas que requieran el contacto directo con un compañero o trabajador del club. Aunque no es la única, pues el nuevo técnico del Bayern ha impuesto multas por llegar tarde, además de obligar a sus jugadores a limpiar el vestuario cuando terminen de usarlo y a ser corteses con cualquier operario del club.
Aunque Heynckes no se ha metido sólo en cuestiones de educación y cordialidad, sino también de convivencia y compañerismo. Según explica ‘Bild’, el nuevo entrenador muniqués ha comunicado a sus futbolistas que, a partir de ahora, deberán quedarse a comer todos juntos después del entreno y no podrán crear clanes dentro del vestuario, sino que deberán ir todos a una.
