UEFA Europa League
El FC Barcelona no ha fichado a jugadores que puedan cubrir las grandes carencias mostradas durante la pasada temporada. La fecha no invita al alarmismo en el club azulgrana, pero futbolistas como Héctor Bellerín, Marco Verratti y Ousmane Dembélé, sus tres objetivos más ambiciosos, siguen estando a una distancia considerable del Barça.
Las multimillonarias renovaciones de Neymar y Leo Messi con sus correspondientes primas y salarios, así como la nefasta política de ventas de las últimas temporadas, han llevado al FC Barcelona a un escenario económico que impide realizar fichajes con un coste próximo a 100 millones sin sacrificar futbolistas de su actual plantilla.
Sin duda, la venta de Neymar permitiría afrontar una reestructuración con garantías, pero los máximos responsables del club no se la plantean. Partiendo de esta premisa, el Barça todavía puede ingresar casi 100 millones por futbolistas prescindibles.
André Gomes y Arda Turan tienen un valor de mercado de entre 35 y 40 millones cada uno, pero el club azulgrana ha rechazado su venta hasta ahora. Mientras, Jeremy Mathieu afronta un período de prueba con el Sporting de Portugal, una vía inusual que refleja la extraordinaria capacidad del Barça de depreciar a los futbolistas que no entran en sus planes. El francés tiene un año más de contrato, disputó 16 partidos la pasada temporada y no debe ser tratado como un exjugador.
Por otra parte, el club recupera a Munir El Haddadi, Thomas Vermaelen y Douglas tras sus respectivas cesiones. El primero de ellos tiene un valor apreciable en el mercado y el FC Barcelona debe agotar todas las vías para ingresar los millones que necesita invertir en nuevos jugadores. Por su parte, el belga y el brasileño todavía tienen dos temporadas más de contrato y no deben ocupar el lugar en la plantilla con el que sueñan los jugadores de la cantera. Los que no se han ido.
La próxima renovación de Leo Messi no debe ser el principal argumento del nuevo Barça. El equipo azulgrana necesita fichajes de primer nivel y el tiempo corre en su contra.
