Antonio Conte, técnico de la Juventus de Turín, se ha planteado esta temporada acabar con la carrera del delantero Fernando Llorente, que tras un mísero e insultante minuto disputado en el Calcio no ha vuelto a tocar la pelota en el terreno de juego, siendo así el banquillo su lugar más asiduo.
Es tal la desgana que tiene el entrenador italiano de alinear algún día al delantero navarro que ya ha dicho a la directiva que quiere un nuevo 'killer', relevando a Llorente a ser el sexto delantero del conjunto por detrás de Tévez, Vucinic, Quagliarella, Giovinco y Jonathan Biabiany, si es que llega. Biabiany es ya un conocido futbolista ofensivo que lleva toda su trayectoria en Italia desde que debutó en aquel lejano 2007 en el modesto Modena, pese aque su nacionalidad es francesa.
Para situarnos mejor, digamos que estamos hablando de un jugador de 177 centímetros, veloz donde los haya y con un instinto especial para no soltar jamás el esférico, lo esconde como nadie. Incluso, su apreciable movilidad va acompañado a una forma de ser única que tiene Jonathan, incansable a la hora de presionar en la zona de tres cuartos y siempre a disposición del entrenador del Parma, su club desde hace más de dos años, para poder aportar pases claves o jugadas truculentas que terminen en gol.
Su mayor carencia no es otra que el gol. En 196 partidos (155 como titular) apenas ha anotado 26 goles, cifras que ponen en duda la profesionalidad de Conte al no dar minutos a un delantero que triplica el marcador personal de Biabiany. Sea como fuere, parece que el extremo/delantero futbolista sería la expresa petición de Antonio con el único objetivo de mejorar una plantilla que depende siempre del juego de Vidal y Pirlo.