La Liga
En tan solo cuatro días, Rubi ha conseguido lo que no ha podido en un mes, puesto que ha logrado (de momento) la confianza de afición y directiva. El valioso punto del pasado sábado contra el Real Madrid en el Santiago Bernabéu, fue fundamental para saber que hay motivos para creer. Un encuentro en el que la solidez defensiva fue la principal virtud del cuadro bético, que tuvo en Sergio Canales a su futbolista más entonado con la pelota, junto con Nabil Fekir. Una magnífica noticia para los verdiblancos que necesitan la mejor versión del cántabro.
Un derroche de físico y clase, destaparon (una vez más) al mejor Canales. El centrocampista fue pieza fundamental la pasada temporada, donde dejó un excelente rendimiento. Durante el presente curso ha estado lejos de ser el que fue en su primer año en el Betis. Sin embargo, en los últimos partidos ha ido elevando su nivel de juego. Contra el Real Madrid apareció en momentos decisivos y asumió el liderazgo con el balón.
Desde el desastroso partido en Los Cármenes, Canales ha dado un paso hacia adelante y el Betis ha notado una clara mejoría. Lejos queda ese partido en San Sebastián, donde el cántabro apenas apareció. Frente al Celta protagonizó la acción de la asistencia del primer tanto y botó la falta del segundo. De sus botas nacieron buena parte de las acciones más destacadas en una noche en la que el resultado fue lo mejor para el Betis. Por otro lado, la disposición táctica de Rubi, poniendo a Sergio pegado más al costado y un doble pivote que le escude, ha ayudado y micho para que Canales se encuentre más liberado sobre el terreno de jugo. El Real Betis recupera a su director de orquesta para la causa.
