Ronaldinho pudo ser jugador del Manchester United en lugar del Barcelona. Así lo ha reconocido en una extensa entrevista para FourFourTwo en la que se ha sincerado hablando sobre su carrera y el futuro que le depara el fútbol a sus ya 35 años. En verano de 2003, Ronnie aterrizó en el Barça para convertirse en la estrella de un equipo desahuciado y devolver la ilusión a una afición que ya se había olvidado de lo que era ganar, pero todo fue gracias a una promesa que le hizo al candidato a la vicepresidencia del club aquel año, Sandro Rosell.
"Solo faltaban detalles con el United cuando Rosell me llamó para decirme que iba a ganar las elecciones. Y yo le había prometido que jugaría en el Barça. La negociación fue sencilla y rápida; le dije a los ingleses que había elegido el Barcelona", explica el brasileño, que por aquel entonces era futbolista del Paris Saint-Germain. Además, Ronaldinho no se arrepiente ni un ápice de su decisión: "Fue la elección correcta. A los brasileños siempre nos ha gustado el Barça, tenemos historia ahí. Además, fuera del terreno de juego mejor allí que en cualquier otro sitio de Europa. Extraño mucho Barcelona. Pasé cinco temporadas maravillosas allí, un equipo al que le gustan los delanteros y los jugadores con talento".
Resulta difícil imaginar cuál habría sido el futuro del Barcelona de no haber conseguido el fichaje de Ronaldinho, que llegó a la Ciudad Condal después de que Florentino Pérez le birlase a Joan Laporta la que era su principal baza electoral: David Beckham, a quien el Manchester United pretendía sustituir con el fichaje del brasileño.