La Liga
Si el Fútbol Club Barcelona ha firmado a Ronald Koeman como su entrenador para las próximas es porque busca un cambio, ¿no? Entonces, partiendo de esta lógica base que confirma los errores de la directiva blaugrana con Ernesto Valverde y Quique Setién no se repitan, es el momento de poner el foco sobre los mismo. A priori, la mayoría de las críticas que recibieron ambos residieron en la incapacidad para realizar modificaciones y variaciones tácticas, un encorsetamiento en unas ideas y un esquema que no se movían por nada del mundo. ¿Será entonces Koeman capaz de jugar con dos extremos puros, algo que ya ni se recuerda en Can Barça?
Esta pregunta es obligada por el plantel que ahora mismo presenta el Fútbol Club Barcelona. Con Phillippe Coutinho y Leo Messi por dentro, con Antoine Griezmann apuntando a la punta de lanza del equipo (y Martin Braithwaite), el resto de atacantes encajan a la perfección como extremos puros. Ansu Fati, pegado a la línea de cal en la banda izquierda y Ousmane Dembélé, más de lo mismo pero en el costado diestro. ¿Lo llegaremos a ver?
En el 4-2-3-1 del técnico neerlandés no sería de extrañar, aunque la variación es grande. La tendencia a la ausencia de extremos es algo lógico dentro del gusto del cuadro catalán por el juego de toque y la acumulación de futbolistas por dentro. Con esta variación, se gana en algunas facetas del juego y se pierde en otras, está claro. Pero sería una modificación táctica bastante interesante para determinadas situaciones de partido en las que el equipo necesite mayor producción ofensiva y, sobre todo, amplitud del terreno de juego por ambos lados.
Sobre todo, este esquema dependerá de la forma física que presente Ousmane Dembélé. Si el francés se encuentra bien, sus cualidades son exquisitas, el problema es que por los lastres físicos las muestra demasiado poco. En el otro costado, la presencia de Ansu Fati es innegociable. Cada vez con más olfato goleador y convertido en uno de los mejores jugadores de banda del mundo a sus 17 años, la liberación de hombres como Leo Messi, Frenkie de Jong o Riqui Puig por dentro sería un espectáculo que permitiría una mayor cuantía de éxitos para el equipo. ¿Se dará?
