UEFA Europa League
En un movimiento inesperado, Chimy Ávila regresó al once inicial del Real Betis Balompié frente al Ludogorets, rescatado por Manuel Pellegrini del ostracismo que parecía consumirlo.
Chimy Ávila: del silencio a la excepción
El argentino llevaba sin actuar desde el 31 de agosto, cuando apenas entró unos minutos frente al Athletic. Durante septiembre fue sombra: ni un minuto en LaLiga, ni en Conference ni en Europa. Pellegrini decidió marginarlo como último recurso ofensivo. Sin embargo, con el cierre de mercado consumado, todas las puertas de salida se sellaron. El Betis ya no puede desprenderse de Chimy hasta enero.
Pellegrini apuesta por la rotación y rescata a Chimy
Para evitar pasar por alto parte de la plantilla y dar descanso a Antony, Pellegrini decidió insertar a Chimy desde el inicio contra el Ludogorets. Las rotaciones le salieron bien: el Betis venció 0-2, controló el partido en condiciones adversas y sumó 4 puntos en Europa. Chimy formó en una tripleta ofensiva junto a Bakambu y Riquelme, una apuesta clara hacia su recuperación.
Una inversión con fecha de expiración
El Betis ya ha abonado una parte del bonus pactado por Chimy y está próximo a pagar otros 350.000 € si disputa dos partidos más; contra Ludogorets alcanzó el número 42. Así, Pellegrini deberá calcular el uso del ariete no solo por necesidades deportivas, sino por costes extras.
Betis y Pellegrini: gestión con mirada a tres frentes
Con competiciones simultáneas (LaLiga, Copa y Europa), el técnico chileno sabe que necesitará recurrir a más alternativas ofensivas en lo que resta del año. Aunque hoy Chimy ocupa uno de los puestos más bajos en la escala de Pellegrini, su entrada en Razgrad sugiere que tendrá más minutos con el paso del tiempo. El Betis también debe gestionar el gasto derivado del contrato con el argentino, ahora obligado a cumplir plazos.

¿Quién controla el futuro de Chimy?
Durante el mercado estival, la opción mexicana fue tangible: el Betis ultimó un acuerdo con Pumas, pero el propio jugador elevó sus exigencias y lo descartó, tal y como se cuenta en EstadioDeportivo. Aún quedaban ligas exóticas abiertas (Catar, Grecia, Emiratos), pero todas se agotaron sin movimiento. Hoy, Ávila es bético hasta enero. Esa permanencia obliga un nuevo capítulo: convencer a Pellegrini dentro del terreno para aspirar a más minutos.
En un club con ambición continental, cada recurso cuenta. Y resucitar a Chimy Ávila es, al menos por ahora, un acto de convicción defensiva y ofensiva de Betis y Manuel Pellegrini, con vistas al verano y al segundo tramo de temporada, donde su nombre recobra valor.
