La Liga
Mariano Díaz ha regresado a Chamartín como un tiro. Al margen de que llega contrastado por los muchos goles anotados el curso pasado con el Olympique de Lyon, el nuevo ariete blanco ha vuelto al Real Madrid con el claro deseo de ser titular. Un rol que seguro que no tendrá, pero con el que debe ir alternando.
Lejos de ser aquel Mariano joven e impetuoso que dejó el club en 2017, el actual delantero blanco es un ariete mucho más hecho y maduro -tiene ya 25 años-, al igual que un futbolista mucho más ambicioso. Para ser más claros y concisos: no puede tener el rol que ha tenido hasta ahora Mayoral.
Bien es cierto que no viene para ser titular, Lopetegui tiene en Mariano al delantero perfecto para revolucionar partidos estancados, para desnivelar balanzas y para revolotearlos cuando el equipo tienda a relajarse. Al igual que tiene un delantero muy rematador que es perfecto para regresar al 1-4-4-2 de Zidane. Con él, el Madrid tiene muchas más soluciones que antes. Lo que no puede hacer es desaprovecharlas.
