La Liga
Rodrigo Moreno fue uno de los protagonistas de los últimos días de mercado de traspasos debido a su casi fichaje por el Atlético de Madrid y en una entrevista la diario ABC ha revelado cómo ha fue todo el culebrón sobre su posible salida del Valencia Club de Fútbol, y cómo se siente tras todo lo sucedido en los últimos días del pasado mes de agosto.
“Ha sido una situación complicada para todo el mundo. Para mí, para el club, para la afición... Sobretodo por la incertidumbre que se generó. Por desgracia, el sistema de fichajes en España termina después de que empiece la Liga, algo a lo que no le veo mucha lógica. Pero estoy tranquilo, yo en ningún caso he forzado la situación, siempre me he puesto a disposición del Valencia. Estoy contento, se acabó todo ese lío el día 2 de septiembre, que coincidió con la primera convocatoria de la selección del nuevo curso, así que bien”, afirmó el delantero sobre su situación actual.
“Era una situación que la veía bien. El club también lo consideraba y así me lo había transmitido. Tampoco le doy más importancia, aunque ese fue un momento complicado. Sobretodo por la incertidumbre: tengo mujer, una hija... La vida no solo cambia para mí, cambia para todo mi entorno. Y eso afecta”, dijo sobre la oferta del Atlético de Madrid.
El cierre de mercado llegó el día 2 de septiembre y para Rodrigo fue “una tranquilidad absoluta. Para mí es importante tener una línea de trabajo. Cuando hay dudas, pierdes el foco y no estás a lo que tienes que estar. A partir del cierre de mercado, mi rendimiento creció de manera evidente respecto a las tres primeras jornadas de Liga. Pero no fue una desilusión quedarme en el Valencia o no fichar por el Atlético, no me he muerto ni nada parecido. Estoy muy bien donde estoy y vamos a seguir peleando por los objetivos. Además, tengo el reto de seguir viniendo a la selección y de estar en la Eurocopa”, dijo.
También comentó la situación que vive el Valencia con respecto a la directiva y la salida de Marcelino. Donde aseguró que los jugadores merecían haber sabido las decisiones de la propiedad antes de que se hicieran públicas.
