UEFA Champions League
Con Kylian Mbappé como gran obsesión para este verano, el Real Madrid se marcaba el verano de 2022 como principal objetivo reforzar su plantilla y llevar a cabo ese relevo generacional que lleva pidiendo a gritos varios años, teniendo en mente una lista en la que aparecían diversos futbolistas que finalizan contrato el 30 de junio y a los cuales se confiaba en poder convencer para poner rumbo al Santiago Bernabéu a coste cero.
Sin embargo, a lo largo de la semana ese arriesgado a la vez que ridículo plan que tenía el Real Madrid en mente se ha ido a la basura, bien sea por la renovación de jugadores como Joshua Kimmich y la más que probable de Leon Goretzka, o la intención de otros como Eduardo Camavinga y Paul Pogba de vestir la camiseta del PSG este verano o a partir de 2022, dejando al conjunto blanco en una situación más que delicada que no hace otra cosa más que confirmar el absoluto y completo ridículo que viene haciendo tanto el Real Madrid como Florentino Pérez en los últimos mercados de fichajes.
¿Y ahora qué?
La idea de rechazar los fichajes de jugadores como Houssem Aouar, Eduardo Camavinga o Jules Koundé para tener dinero suficiente para fichar a Mbappé ya resulta cuanto menos impactante, pero ese plan 2022 que se marcaba el Real Madrid como meta para cambiar las cosas en su caduca plantilla, y lo poco que ha tardado en romperse en mil pedazos, provoca que el madridismo a día de hoy tenga que pasar una nueva temporada con las mismas caras conocidas que años atrás y con la sensación de que Haaland es lo único top que podría llegar a la Casa Blanca el año que viene.
