La Liga
Luis Suárez no tiene suplente. No, Boateng no cuenta como tal. Se decidió vender a Munir y a Alcácer nadie sabe muy bien por qué y el club decidió traer como cedido a un jugador que ni es delantero ni es competencia para el charrúa. Y el FC Barcelona lo ha terminado pagando.
Independientemente del resultado de hoy, sin Suárez el Barça es un equipo insulso, sin mordiente, sin pegada. Tiene a Messi, está claro, pero… ¿qué más? Coutinho es de recibir al pie, Roberto es un centrocampista más, Rakitic y Arthur no son tampoco Lampard y Deco. Sin Luisito el cuadro culé no tiene gol. Es así de claro, así de simple. El Barcelona lleva años jugando con fuego, y hoy ha terminado de quemarse. O en verano se soluciona o el curso que viene será más de lo mismo.
