La Liga
La derrota sufrida por el Real Madrid ante el Eibar en la última jornada de Liga ha vuelto a llenar de dudas el entorno del conjunto blanco, que parece haber agotado el efecto del técnico argentino Santiago Hernán Solari tras su llegada, en parte por culpa de la propia gestión de éste.
Solari ha basado su idea en contar, al igual que hiciera Julen Lopetegui, en el núcleo duro de la plantilla, es decir, los Sergio Ramos, Varane, Marcelo, Kroos, Modric, Bale o Benzema, siendo una decisión que parecía surtir efecto positivo y que sin embargo ha resultado ser una mala idea.
La convicción de Solari en dar protagonismo a los pesos pesados, dejando fuera de los partidos a gente como Isco, Ceballos o Reguilón, que han demostrado estar preparados para dar el salto y liderar la resurección del Madrid, le está costando muchos disgustos a pesar de las recientes victorias, y el partido ante la Roma será de nuevo una prueba de fuego para ver si el argentino cambia de opinión o si decide seguir siendo fiel a su idea.
