La Liga
Tras la debacle histórica en Champions League ante el Bayern Munich en cuartos de final cayendo derrotado por 28 el Barcelona indio que necesita con importante reestructuración deportiva para poder recuperar la competitividad perdida a lo largo de estos últimos años una tarea que le fue encomendada al técnico holandés Ronald Koeman, que llego al banquillo en el Camp Nou para sustituir a Quique Setién con la firme idea de hacer grandes cambios en la plantilla.
Sin embargo, casi un mes después de la llegada de Koeman, el Barcelona tan sólo ha logrado dar salida al centrocampista croata Ivan Rakitic, haciéndolo además por una irrisoria cifra de 1,5 millones de euros, algo que deja a la vista la gran mentira que ha vivido el aficionado azulgrana en estas últimas semanas, a los que se les ha venido prometiendo cambios que no parece que vayan a producirse, al menos en gran cantidad, siendo Arturo Vidal y Luis Suárez los que parecen más cerca en estos momentos de abandonar el Camp Nou.
Si el Barcelona pretendía hacer grandes cambios en el equipo, no puede conformarse con dar salida a Rakitic, Vidal y Suárez y seguir contando con otros muchos jugadores como Jordi Alba, Piqué o Busquets, que ya han vivido sus mejores años con la camiseta de un Barcelona que de la mano de Koeman no está haciendo esos cambios que tanto se venían promocionando, bien sea por la falta de recursos económicos para encontrar sustitutos fiables en el mercado, o bien por el cambio de opinión de un Koeman que quizá haya decidido dar una última oportunidad a muchos de esos hombres que parecían tener pie y medio fuera hace unas semanas.
