La Liga
Las palabras de Neymar hablando sobre la directiva del FC Barcelona no han pasado desapercibidas por nadie. El futbolista brasileño dejó entrever que su salida se debió, en parte, a una mala gestión de la directiva. Asimismo, este factor se está cruzando con las enormes complicaciones que se está encontrando el club para poder firmar a Coutinho.
La razón de que no se haya llegado a un acuerdo, al menos por lo que se entiende por las publicaciones recientes, es que el club no apuesta fuerte por los jugadores que pretende. Es más una cortina de humo que busca evadir el fuerte impacto que tuvo la marcha de Neymar, e intentar hacer negocio por unos jugadores que no terminarán llegando salvo que se tire de billetera.
Presentar una oferta de 80 millones de libras a pagar en cuatro años con unas variables prácticamente imposibles es sinónimo de no querer firmar a un jugador. Y eso es lo que enfada a una afición que ve como el club se gasta 40 millones de euros en Paulinho, que no deja de ser una mera incógnita en una liga de primer nivel como la española, pero parece no haber dinero para fichar a Dembélé, Verratti, Coutinho o Dybala.
Desde la directiva se pide prudencia, pero no dejan de ser operación de más de 100 millones de euros que se deben cerrar sí o si esta semana, ya que el final del mercado está a la vuelta de la esquina. Si Coutinho no llega, el Barça quedará retratado, y especialmente Bartomeu. Un directivo que parece no haber captado lo que necesita el club, y que de estar en la cima, ha conseguido bajar al club azulgrana hasta tres peldaños en menos de dos meses.
