La Liga
La renovación de Rubén Castro con el Real Betis Balompié sigue atascada debido a que el club hispalense tan sólo ofrece un año más de contrato y el ariete canario quiere como mínimo renovar hasta 2018. El goleador verdiblanco se muestra muy enfadado con el club ya que considera que el pasado verano se le hicieron una serie de promesas que el club no está cumpliendo, una de ellas era ampliar dos años su vinculación.
Las exigencias irrenunciables del atacante pasan por dos temporadas más y una mejora del sueldo que llegaría a las cantidades que le llegan en las ofertas de varios equipos Qatar. Considera que quiere sentirse querido tras dar muchos goles, muchos puntos y mucho dinero al club en las últimas campañas. Pero la directiva bética tiene otros planes y no cede de una temporada más y otra según unos objetivos que se establezcan, porque en el club tienen muchas dudas de que siga rindiendo al actual nivel con 36 años.
Algunos medios de comunicación locales afirman que el club verdiblanco está esperando a tener noticias de los asuntos judiciales por presunta violencia de género en que se ha visto envuelto el delantero, para poder ofrecer más tiempo de contrato a su estrella.
