Premier League
El gobierno de Reino Unido ha tomado la decisión de sancionar al ruso Roman Abramovich, todavía dueño del Chelsea, con motivo de la guerra entre Rusia y Ucrania, congelando de forma temporal todos sus activos, incluyendo los que repercuten al conjunto londinense, que de esta forma no podrá realizar ninguna operación tanto de llegada como de salida a lo largo del próximo mercado de fichajes.
Esta sanción provoca que el club no pueda ser vendido en estos momentos por parte del oligarca ruso, dejando al cuadro de Stamford Bridge en una situación completamente inesperada y que pone en riesgo la planificación deportiva que pueda tener con vistas a la 2022/2023, en la que se esperaban algunos cambios en la plantilla que a día de hoy dirige el alemán Thomas Tuchel, que veremos de qué manera logra solventar esta delicada situación por culpa de su máximo mandatario.
Futuro más que incierto
El gran problema al que se enfrenta el Chelsea es conocer por cuánto tiempo se alargará esta sanción y si la resolución a su favor podría llegar antes de la apertura del mercado de fichajes del próximo 1 de julio, ya que de lo contrario el conjunto inglés, que tampoco podrá renovar a aquellos futbolistas que acaben contrato, puede ver notablemente debilitada su plantilla después de conquistar la Champions League el pasado curso y realizar una inversión económica de peso para intentar ser uno de los equipos referentes en Europa de cara a los próximos años.
