UEFA Champions League
El Athletic Club ha logrado lo que hace apenas unos meses parecía una quimera: el regreso de Aymeric Laporte a San Mamés. El central, que hasta ahora defendía los colores del Al-Nassr en Arabia Saudí, alcanzó un acuerdo para rescindir su contrato y regresar a la que fue su casa durante años.
Sin embargo, el entusiasmo en Bilbao está acompañado de cierta inquietud, ya que a estas horas el club todavía no ha recibido la confirmación definitiva que le permitiría inscribir al jugador en LaLiga y, lo que es más urgente, en la Champions League.
El Athletic corre contrarreloj para inscribir a Laporte
La operación está cerrada desde el punto de vista deportivo y contractual, pero la burocracia sigue jugando un papel clave. Según cuentan desde MundoDeportivo, la documentación presentada en las últimas horas del mercado de verano está pendiente de una última revisión. Este detalle impidió que ayer se hiciera oficial la incorporación del defensa. Tanto el club bilbaíno como el propio futbolista trabajan contrarreloj para que la inscripción pueda completarse antes de la medianoche de hoy, límite impuesto por la UEFA para registrar a los jugadores que disputarán la fase de grupos de la máxima competición continental.
El reglamento europeo es claro: todos los equipos que compiten en la fase de liga de la Champions deben enviar sus listas de jugadores antes de las 00:00 HEC del 2 de septiembre. Una vez superado este plazo, cualquier fichaje quedará automáticamente inhabilitado para participar en la competición. Esto convierte la situación del Athletic en una auténtica carrera contra el tiempo.
La presión no es menor. En Bilbao existe un gran entusiasmo por el retorno de un futbolista que dejó huella antes de partir al Manchester City en 2018. Su experiencia internacional, su liderazgo defensivo y su calidad con el balón son vistas como un salto competitivo para un equipo que quiere brillar en Europa. Sin embargo, de poco servirá si la burocracia se impone al deseo deportivo.

Fuentes cercanas a la entidad confirman que los responsables del área administrativa están en permanente contacto con LaLiga y con los organismos competentes para desbloquear la situación. Mientras tanto, Laporte ya se encuentra en la ciudad, preparado para ponerse a las órdenes de su entrenador en cuanto llegue la luz verde.
La ilusión de la afición rojiblanca es evidente. La vuelta de Laporte es más que un refuerzo: simboliza el regreso de un jugador formado en Lezama que decidió regresar cuando todavía está en plenitud deportiva. Ahora todo depende de que las gestiones avancen con éxito en las próximas horas. El reloj avanza, y San Mamés contiene la respiración.
