La Liga
El Barcelona afronta la mayor crisis de su historia después del histórico 8-2 recibido en cuartos de final de Champions League ante el Bayern Munich, teniendo ahora que realizar importantes cambios en prácticamente todos sus frentes, desde la directiva al banquillo, pasando incluso por el vestuario con la salida de jugadores importantes como Ivan Rakitic, Luis Suárez o incluso Leo Messi, tal y como se ha dejado ver en las últimas horas.
Es ahí, en la salida y sobre todo la llegada de nuevos jugadores donde el Barcelona tiene un serio problema, ya que la dificultad económica que atraviesa el conjunto azulgrana debido a la pésima gestión realizada por su presidente, Josep María Bartomeu, ha llevado al Barcelona a tener que hacer magia este verano si realmente quiere modificar varias posiciones de la plantilla que la próxima temporada no será dirigida bajo ningún concepto por un Quique Setién que también está sentenciado tras el desastre de Lisboa.
Sin un buen colchón económico, y una plantilla completamente devaluada tras una temporada horrible, realizar intercambios es una opción remota en muchos casos, ya que ningún club está dispuesto a apostar por un jugador que en el Barcelona no ha estado a la altura, teniendo además que desprenderse de un jugador que quizá pudiera ser mucho más útil.
Con todos estos alicientes, el verano del Barcelona en materia de fichajes es toda una incógnita, lo que añade más miedo al aficionado azulgrana, que después de vivir el primer año en blanco desde 2008, ve como el ciclo del club ha llegado a su fin, con Leo Messi pensando en dejar el Camp Nou, sin un técnico para coger las riendas de este equipo, y con una directiva que de momento no anticipa una elecciones que quizá sean el bote salvavidas a un Barcelona cuyo futuro a día de hoy es más que negro.
