La Liga
Diego Pablo Simeone es el mejor ejecutivo de la historia de las empresas. Si hacemos un símil empresarial, el Atlético de Madrid es un club que hace ocho años ingresaba unos 110 millones de euros y que, actualmente, los cifra en no menos de 400. Y en gran parte, gracias al ‘Cholo’. Normal que sea el mejor pagado del vestuario colchonero.
Sin entrar a valorar cómo juega su Atlético, Simeone es el gran artífice del éxito rojiblanco. Cogió un equipo hecho polvo, al que apodaban ‘El Pupas’… y lo convirtió en campeón. Sí, es cierto que tiene grandes jugadores y que cada temporada que pasa gasta más, pero si puede es porque él mismo (y sus plantillas) así lo han hecho posible.
Así pues, creo que habría que valorarlo desde fuera tal y como se merece. Año tras año, Simeone está cumpliendo los objetivos marcados por sus jefes. Lo cual en una empresa es impagable. Si es el entrenador que más cobra de Primera bien por él; si es el integrante del vestuario rojiblanco con la ficha más alta pues me alegro, porque ya era hora que algún técnico tuviera más reconocimiento que sus propios jugadores. Que a veces parece que esto sea una dictadura de los futbolistas.
