La Liga
La locura en que se ha convertido el mercado de fichajes ha afectado a todas las posiciones. Si el gol ya se pagaba caro, imaginaros ahora. Si el talento ofensivo salía a precio de oro, ahora ni os lo podéis imaginar. Sin embargo, había una posición que nunca se había pagado demasiado cara y que, ahora, ha visto como su precio se multiplicaba: la del portero.
80 millones de euros por Kepa Arrizabalaga, 75 por Alisson Becker, 40 por Ederson Moraes, 35 por Thibaut Courtois… por no hablar de otros nombres como Jordan Pickford, -el Everton pagó casi 30 ‘kilos’ por él el pasado verano, un Bernd Leno por el que el Arsenal ha pagado 25, un Alex Meret que ha costado 22 a la SSC Nápoles o un Jan Oblak que, de haberlo querido él, habría salido del Atlético por 100 millones.
Algo ha cambiado y la verdad, me alegro. Por algún motivo u otro, la del portero siempre ha sido una posición menos valorada por todos. Nada de premios individuales, ningún aspirante al Balón de Oro, pocos millones invertidos en ellos… hasta ahora.
