La Liga
Luis Enrique Martínez es un entrenador justo. Puede ser mejor o peor en su trabajo, hacer historia o pasar desapercibido, pero si por algo destaca es por ser un técnico fiel a su creencia de vida: el esfuerzo debe recompensarse. Tal es su seguridad en su máxima que, hace dos temporadas, el técnico asturiano prácticamente no usó futbolistas del filial ni siquiera para entrenar, porque no estaban rindiendo “como se esperaba” de ellos. Todo lo contrario que en la presente campaña, en la que ya ha sorprendido con la inclusión hoy de Carles Aleñà para viajar a Valencia.
El joven centrocampista está siendo el mejor jugador del conjunto de Gerard López, actualmente en el grupo tercero de Segunda B. Con sólo 18 años, Aleñà está brillando semana tras semana en una competición liguera que, más allá de ser más o menos vistosa, es muy competitiva y complicada de gestionar, por la cantidad de jugadores experimentados que en ella participan.
Aleñà, que está llamado a ser el sucesor de Iniesta, destaca por su carácter, su capacidad de liderazgo, su finura técnica, su visión de juego y su habilidad para desbordar y llegar. Cualidades que sin duda casan con la idiosincrasia de un Lucho que, por ahora, lo ha incluido en la lista para visitar Mestalla. Que juegue, -y sería su debut con el primer equipo-, ya es otra cosa.
