La Liga
El mercado de fichajes del Real Madrid ya empieza a mirar hacia enero, con Rodrygo, atacante brasileño de 25 años, como uno de los jugadores cuya salida estudia el club. El delantero tiene contrato hasta el 30 de junio de 2028 y afronta actualmente la recuperación de la grave lesión de rodilla sufrida en marzo.
El brasileño fue operado el 10 de marzo de 2026 de una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo de la rodilla derecha. Su regreso a la competición está previsto alrededor de enero de 2027, una fecha que coincide con la apertura de la próxima ventana de traspasos.
El Real Madrid valora una salida en enero
El calendario de recuperación será determinante para cualquier movimiento. Rodrygo todavía debe completar varias fases de rehabilitación antes de recibir el alta médica, por lo que el club no podrá tomar una decisión definitiva hasta comprobar cómo responde físicamente durante los próximos meses.
Su regreso previsto para enero abre, sin embargo, una posibilidad que el Real Madrid ya contempla dentro de su planificación. El club quiere analizar las ofertas que puedan aparecer por el atacante una vez que vuelva a estar disponible y exista una valoración más precisa sobre su estado.
La entidad mantiene además una posición contractual favorable. Rodrygo renovó en noviembre de 2023 hasta 2028, de modo que llegará al mercado invernal con todavía más de una temporada de contrato por delante y sin una necesidad inmediata de aceptar una propuesta.
El brasileño continúa formando parte de la planificación deportiva pese a su lesión. El Real Madrid lo inscribió en la lista para la Champions League 2026/27, aunque su ausencia durante la primera parte de la temporada impide que pueda competir hasta completar su recuperación.

Rodrygo tendrá más competencia cuando regrese
La composición del ataque también ha cambiado mientras Rodrygo permanece fuera. El club incorporó este verano a Yan Diomande por 125 millones de euros, aumentando el número de opciones disponibles en las posiciones ofensivas.
A esa incorporación se suman Kylian Mbappé, Vinicius, Brahim Díaz y el resto de recursos que José Mourinho tiene a su disposición. El brasileño deberá recuperar primero su condición física y posteriormente competir por un espacio en una plantilla que tendrá más alternativas cuando vuelva.
La intención del cuerpo técnico de trabajar con un grupo más reducido también puede influir en las decisiones de enero. El equipo terminó el verano con 26 jugadores, una cifra superior al número de futbolistas que Mourinho había planteado para gestionar la temporada.
Por ese motivo, una salida ofensiva permitiría ajustar el tamaño de la plantilla y modificar la distribución de minutos para la segunda mitad del curso. La situación de Rodrygo encaja además con una ventana en la que el club tendrá que decidir qué futbolistas mantienen un papel prioritario en el proyecto.
El próximo paso del Real Madrid será seguir la evolución física de Rodrygo durante el último tramo de 2026. Si recibe el alta en enero y aparecen propuestas que encajen en la valoración económica del club, su salida podrá convertirse en una de las principales operaciones del mercado de invierno.
