El presente de Vinicius Jr en el Real Madrid está más cuestionado que nunca. Tras un Mundial de Clubes para el olvido, coronado con una dolorosa goleada encajada ante el PSG, el extremo brasileño ha quedado señalado en el vestuario blanco. Florentino Pérez, presidente del club, ya no considera intocable a uno de los jugadores que hasta hace poco representaban el futuro de la entidad. El divorcio con parte del madridismo empieza a ser evidente, y la paciencia en las altas esferas se ha agotado.
Vinicius Jr, en la rampa de salida
Las actuaciones del brasileño en los últimos compromisos han sido alarmantes. Más allá de los errores técnicos, su falta de conexión en el campo con Kylian Mbappé ha encendido las alarmas en Valdebebas. La esperada sociedad ofensiva entre ambas estrellas no ha funcionado, y ese desencuentro futbolístico está afectando seriamente al rendimiento colectivo. Vinicius, lejos de asumir protagonismo, parece haber perdido confianza y chispa en los momentos más decisivos.
El mal momento del ex del Flamengo ha coincidido con un entorno cada vez más hostil. Las críticas de la prensa no cesan, y parte del entorno del club ya ve con buenos ojos un posible traspaso si llega una oferta lo suficientemente tentadora. Arabia Saudí podría aparecer como destino inesperado pero económicamente irresistible. Con un mercado dispuesto a gastar cantidades astronómicas, no sería descabellado que algún club saudí intentase convencer al Real Madrid con una cifra fuera de mercado.
Vinicius aún tiene contrato y edad para revertir la situación, pero las señales desde la directiva son claras: si llega una propuesta seria desde Oriente Medio, se valorará su salida. El margen de error se ha estrechado y, a día de hoy, el brasileño está más cerca de la rampa de salida que de liderar el proyecto madridista.