La Liga
El Real Madrid se mantiene inactivo en el mercado de fichajes al margen de la esperada recompra de Álvaro Morata. El club dispone de liquidez para realizar grandes desembolsos, pero la realidad del mercado le mantiene inmóvil.
Pocos jugadores en el panorama internacional mejorarían o complementarían con garantías a la actual plantilla, y la mayoría de ellos tienen un precio desorbitado. El caso más evidente es el de Paul Pogba, el gran objetivo del club desde que finalizó la pasada temporada.
En menor medida, el caso de André Gomes es similar. El Valencia exige 65 millones de euros por un jugador joven y con grandes condiciones técnicas, pero con un rendimiento irregular y escasos méritos a nivel de clubes. A pesar de ello, el Real Madrid sigue negociando por su fichaje.
N’Golo Kanté, otro de los objetivos del club, se ha alejado definitivamente tras su fichaje por el Chelsea, mientras David de Gea y Eden Hazard también han desaparecido del horizonte del Real Madrid.
La posibilidad de fichar a un defensa central joven como alternativa a los veteranos Pepe y Ramos sigue estando presente, pero tampoco aparecen opciones factibles y de garantías más allá de José María Giménez, cuya cláusula de rescisión con el Atlético de Madrid es de 65 millones.
Sin embargo, el ‘caso menores’ puede cambiar la situación. Una confirmación de la sanción de la FIFA en las próximas semanas crearía una urgencia por fichar antes del 31 de agosto que el Real Madrid no tiene a día de hoy.
