Una vez solucionada la problemática del banquillo con un Zidane que seguirá al frente del Real Madrid la próxima temporada con casi toda seguridad, como desveló AS hace unas semanas, el equipo de Chamartín quiere dotar al técnico galo de una plantilla que luche por todo. A todo esto, se le suma que la relación de Mino Raiola con el Real Madrid está en su mejor momento y Pogba es más receptivo que nunca a cambiar de aires, ya que ha pactado una tregua con el United para estudiar una salida definitiva y que ganen todas las partes. Por ello, Florentino y su séquito confían en que a la tercera va la vencida, puesto que las dos intentonas anteriores quedaron en agua de borrajas.
La primera de ellas se remontó al verano de 2016, cuando el Real Madrid negoció con la Juventus la incorporación del jugador galo en la primera aventura de Zidane. Por aquel entonces, sus altas pretensiones económicas y las de su agente acabaron situándolo en Manchester. La segunda intención de reclutar al vigente campeón del mundo con Francia fue el pasado verano. En esta ocasión, las negociaciones se vieron afectadas de aquella mala relación que quedó entre Florentino y Raiola en el verano de 2016. Las cifras tampoco terminaron por cuadrar y todo se fue al traste pese a que Pogba puso mucho de su parte manifestando su deseo de forma rotunda: “Es el momento de iniciar un nuevo desafío”.
En esta ocasión el optimismo reina en el Santiago Bernabéu, la situación es inmejorable para intentar fichar al francés, más aún ahora que se confirma un cambio en el estilo de juego que quiere Zidane, a sabiendas que Modric ya está en el final de su carrera. Cabe recordar que Pogba termina contrato en 2021, por tanto el United está obligado a renovarle o venderlo para sacarle cierta rentabilidad. Tiene firmada el francés, eso sí, una cláusula según la cual es Uniter puede extender un año más su contrato de manera unilateral, pero que se hiciera efectiva sólo podría provocar el descontento del jugador y que se fuera un año más tarde. Independientemente de que se esté dando una situación propicia para la salida del futbolista, no es una operación fácil. La relación de Raiola con la institución y el cuerpo técnico es muy tensa, cuya última novedad es que tanto club como jugador han firmado una paz momentánea para valorar su futuro.