La Liga
Danilo da Silva está pasando sus peores semanas como futbolista del Real Madrid. Lesión de Dani Carvajal al margen, -que podría abrirle una puerta a la titularidad en el conjunto blanco-, el lateral brasileño está falto de confianza y motivación. Algo en lo que, además, el público del Bernabéu no ayuda.
No llegaré a los extremos de Zinedine Zidane, que dijo que le encantaba Danilo, pero sí entiendo y comparto cuando dice que aquí todo el mundo se equivoca y que es injusto achacar el mal momento del Madrid a un solo futbolista. Un jugador, por cierto, que a duras penas tiene continuidad, y que no lo tiene tan fácil como parece cuando, de repente, sale de titular en el imponente Santiago Bernabéu.
“Que espabile, por algo cobra lo que cobra”, dirán muchos, y la verdad, no les falta razón. Sin embargo, pienso que no es fácil ni sencillo ser un futbolista tan criticado como Danilo, -y haber costado 30 millones, para qué vamos a obviarlo-, y de un día para otro tener que ser el lateral titular del Madrid. No es agradable.
Danilo, -aunque se pagara un precio desorbitado por él, como por otros tantos jugadores-, llegó a Chamartín porque tenía unas cualidades que gustaban en la entidad blanca: potencia, muy buena capacidad para incorporarse, buen dominio de los fundamentos ofensivos y unas capacidades defensivas mejorables, pero que en ningún caso son todo lo malas que pintan algunos.
Pienso, quizás con más corazón que cabeza, que el ‘23’ del Madrid necesita algo de cariño y confianza por parte de compañeros y afición para poder demostrar, con calma, de qué calaña está hecho. Sólo entonces podrá evidenciar que no, que no es tan mal jugador.
