La Liga
Rafael Benítez ha vivido uno de los peores momentos de su carrera, a pesar de que su despido era predecible, siempre se vio con posibilidades de levantar la situación del Real Madrid y no se esperaba el cese tras el partido ante el Valencia.
La forma en la que el Real Madrid le ha despedido y ha llegado a Zidane solo ha sido la última gota del vaso de la paciencia de Benítez. El ex-técnico no quiso ir a despedirse de la prensa y los jugadores ya que entiende que se ha sido muy injusto con él. Zinedine Zidane no dijo ni una palabra sobre Benítez en su presentación, y Florentino Pérez pasó de puntillas y realizó una despedida fría, como pocas se recuerdan. Benítez llegó ilusionado al club pero nunca conectó con los jugadores. Su falta de carisma impidió que su mensaje calara entre los aficionados y jugadores, pero Benítez piensa que ha faltado profesionalidad.
Enfrentado a gran parte de las estrellas del equipo, ningún jugador se acordó de él ni le despidió de forma pública. La junta directiva le ha despedido cuando el equipo mantiene intactas sus opciones de ganar la liga y la Champions, algo que Benítez no entiende. Por último está su relación con la prensa, ya que el madrileño opina que existía una campaña contra él y a la hora de la verdad se le ha acusado con una dureza extrema. Benítez se marcha muy mal del Real Madrid, como nunca había imaginado que lo haría.
