La Liga
El aficionado culé parece haberse marcado el objetivo de encontrar una razón cualquiera para justificar el no fichaje de un cuarto delantero. Primero fue Munir, de quien se dijo que debía ser el suplente de la MSN como premio a su gran pretemporada, lo cual no discuto, y ahora se habla de que debe ser Arda Turan quien releve a los tres monstruos de arriba cuando estos no puedan jugar. No obstante, son varias las razones por las cuales el turco no puede ser el famoso cuarto delantero del Barça.
“Quiero un ‘9’ rápido, rematador, con gol. Jugadores de banda con desequilibrio ya tenemos bastantes”, afirmó Luis Enrique en sala de prensa. Fue claro y sobradamente explícito. No necesita un jugador habilidoso, fino, con capacidad de asociación y de desborde. Quiere, y desea, un delantero centro con facilidad para marcar goles. Y Arda, por muy bien que se adapte al costado izquierdo azulgrana, es todo menos lo que pide el técnico asturiano.
¿Qué puede jugar ahí? Sí, nadie lo pone en duda. Como también pueden hacerlo Denis Suárez, Iniesta o Rafinha, por citar algunos nombres. ¿Qué más de uno puede pensar, entre los que me incluyo, que el turco podría ser perfectamente el suplente de la MSN? Rotundamente sí, pero no es lo que pide, ni quiere, ni desea, ni necesita Lucho.
Pese a que Turan es un jugador que, partiendo del extremo, es capaz de generar infinidad de situaciones beneficiosas para sus compañeros, -vacía la banda para las subidas de Alba, crea superioridades por dentro, se asocia bien con los centrocampistas culés, desborda en el uno contra uno…-, el polivalente centrocampista otomano no tiene gol. No lo tuvo en el Galatasaray, ni en el Atlético, ni en el Barça. A muy estirar podría terminar sumando 8 o 10 tantos, sí, pero ni los 25 ni los 30 con los que sueña Luis Enrique.
