Premier League
El central argentino Marcos Rojo está consolidado en el Manchester United. Tras varios años en el conjunto inglés, el futbolista es feliz en el equipo dirigido por José Mourinho, tanto como para renovar su contrato, algo que hizo hace escasas fechas.
Sin embargo, hace no mucho tiempo temió por su continuidad. Rojo ha desvelado una curiosa anécdota que le llevó a pensar que sería fulminado como red devil: durante las pasadas fiestas de Navidad, reunido en casa con su familia, decidió lanzar fuegos artificiales en plena madrugada. ¿El problema? Que su vecino no es otro que Alex Ferguson. El escocés se encargó de recordárselo en los pasillos de Old Trafford, una situación ante la que el futbolista admitió que "me quería morir". Por suerte para él, el extécnico "se lo tomó bien".
