UEFA Europa League
Algo extraño esconde el fichaje de Jérémy Mathieu. No sé, llamadme malpensado, pero hay varias cosas que rozan lo surrealista en la llegada del francés al Sporting CP. Tal y como hemos adelantado antes de que se hiciera oficial, el central galo ha rescindido este mediodía con el FC Barcelona y ha firmado con el club luso para los próximos dos años. Sin embargo, algo no cuadra.
Increíble cláusula de rescisión: El veterano zaguero francés ha firmado una cláusula de rescisión de 60 millones de euros. Si alguien quiere sacarle de Lisboa estos próximos años deberá desembolsar la citada cantidad o, como mínimo, acercarse a ella. Un poco excesiva para un jugador que a duras penas viene de jugar y convencer en el Barça, ¿no?
Periodo de… ¿prueba?: Lo de que el Barcelona diera permiso a Mathieu para probar en el Sporting de Lisboa sonó más a algo típico del fútbol base que de un equipo de primer nivel como el azulgrana. Extrañezas entre clubes al margen, la cruda realidad es que el club portugués a duras penas ha necesitado tres días, -y ningún partido-, para fichar al veterano defensa.
El malvender del Barça: Una vez más, el club azulgrana ha escrito un capítulo negro en lo que a su libro de ventas se refiere. Pese a que le restaba un año más de contrato, el club catalán ha dejado salir gratis a un jugador que, hace tres años, llegó a cambio de 20 millones. Algo que en otros clubes no pasa.
