La Liga
Rafinha Alcántara es uno de los jugadores que el Barcelona decidió ceder esta temporada, siendo el Celta de Vigo el destino elegido por el jugador brasileño, que antes de poner rumbo a Balaídos decidió renovar su contrato con el conjunto azulgrana, para posteriormente ponerse a las órdenes primero de Fran Escribá y posteriormente de Óscar García Junyent, y donde el jugador de 26 años no está dando el nivel esperado en una temporada en la que suponía que el Celta podría estar luchando mano a mano por el resto de equipos por los puestos que dan acceso a competiciones europeas.
Rafinha, al igual que otros fichajes del Celta, como es el caso de Santi Mina o Denis Suárez, están siendo una completa decepción en el conjunto gallego, que sigue sin ser capaz de alejarse de los puestos de descenso, en una situación muy complicada que también afecta al rendimiento de los jugadores, que se ven obligados a salvar el equipo de lo que sería un descenso totalmente inesperado.
Rafinha, una vez que termine la cesión al Celta de Vigo, regresará al FC Barcelona, pero este rendimiento mostrado hasta la fecha no parece suficiente como para llegar a pensar en que forme parte de la primera plantilla del conjunto azulgrana durante la próxima temporada, teniendo entonces que buscar un nuevo destino en el que continuar una carrera que se ha visto lastrada en los últimos años por las constantes lesiones de rodilla.
