El nombre de Gianluigi Donnarumma ha sonado en más de una ocasión durante el presente mercado de fichajes. El simple hecho de tener un representante como Mino Raiola te coloca cada año en el mercado, y es que el portero italiano ha estado por momentos más fuera que dentro del club italiano.
La relación entre el carismático representante y el Milan no era especialmente buena, y por detrás los cantos de sirena de clubes como la Juventus de Turin o el PSG hacían prever lo peor. Por otro lado, el proyecto se tambaleaba un poco, y el meta no veía las cosas claras.
Sin embargo, con los nuevos fichajes todo ha cambiado. El portero quiere quedarse en el club, y la idea del Milan es asegurar su continuidad por muchos años. Si el proyecto funciona, el portero seguirá, y esa es la prueba de fuego que deberán pasar ambos.