La Liga
Que el FC Barcelona no haya fichado a Adrien Rabiot este verano tiene sus pros y sus contras. Por un lado, está claro que el poderle incorporar gratis el próximo mes de julio es un escenario que, como poco, se antoja muy apetecible. Por el otro, la subasta que despertará será tan brutal que, quien le convenza, pagará muchísimo dinero por su llegada.
A favor: Tal y como decíamos, que el 30 de junio de 2019 quede desvinculado del París Saint-Germain es algo que, como poco, resulta difícil de rechazar. Pese a que, en mi opinión, creo que no estamos hablado de un centrocampista de primerísimo nivel, que llegue a coste cero es un desenlace a tener muy en cuenta.
En contra: Su situación contractual, sin embargo, no ha pasado desapercibida, y es por eso que no son pocos los grandes clubes que le quieren. Quien le convenza deberá pagarle un salario altísimo y una prima por fichar más que considerable. No saldrá barato, eso está claro.
