La Liga
Leo Messi, Luis Suárez y Neymar Jr no son sólo tres de los mejores jugadores del mundo, sino también tres de los futbolistas que más cobran de todo el planeta. Un hecho imposible de obviar y que está complicando mucho la planificación al FC Barcelona. Con el tema del ‘fair play financiero’ aterrorizando a todos los clubes, la directiva azulgrana se está viendo obligada a declinar muchos fichajes, -así como a retrasar muchas renovaciones-, por el hecho de que la MSN ingresa una barbaridad por cada temporada que pasa en la Ciudad Condal. ¿Hasta qué punto le conviene al Barça?
Luis Suárez: Si no es el mejor ‘9’ de la historia del club está cerca. El ariete uruguayo, más allá de ser un depredador, es un monstruo competitivo y un jugador por el que vale la pena pagar mucho dinero. Sin embargo, va camino de cumplir los 31 años y tiene 4 más de contrato con el Barcelona. ¿Le serán rentables al club estas próximas temporadas?
Leo Messi: Uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol mundial, -si no el mejor-, por lo que no vale la pena meter al argentino en este saco. Sueldo al margen, el ‘10’ culé es el futbolista más determinante de la historia del Barça, por lo que sólo el simple hecho de imaginarlo fuera de la Ciudad Condal resulta descabellado.
Neymar: Uno de los mejores delanteros del mundo y, según dicen, el heredero de Messi. A sus 25 años, el astro brasileño es un futbolista tremendamente bueno, aunque todavía alejado de los más grandes de la historia. Imaginarse un futuro Barcelona sin él resulta complicado, -y sería mortal para la actual directiva-, pero, ¿sería posible? Al fin y al cabo, los Pep Guardiola y compañía triunfaron haciendo jugar por fuera a gente como Pedro, Cuenca, Tello, Villa o Jeffren, entre otros, por lo que quizás tener un extremo de perfil más ‘bajo’ resultaría beneficioso para el equipo y para el club.
¿Es casualidad que este año el Barça haya jugado algo mejor cuando ha faltado algún miembro de la MSN? ¿Le sucede lo mismo al Real Madrid cuando la BBC no está completa? ¿Emergen entonces equipos más compactos, solidarios, combinativos y ordenados? Es probable, pero, ¿quién se atreve a vender a alguno de los tres?
