Cuando un joven argentino destaca, el foco se pone sobre él. Algunos siguen la ruta prevista, dando el salto a Europa y siendo referentes, pero otros no responden a las expectativas. En este artículo (a raíz de un hilo en Twitter de AlanCalzone) vamos a repasar algunos nombres de futbolistas argentinos que estaban predestinados a tener una gran carrera, pero que por un motivo u otro se quedaron por el camino.
- Pablo Vitti: este delantero debutó en Rosario Central con 17 años. Jugó el Mundial sub-20 a la par que Messi y Agüero. Parecía que iba a tener una gran trayectoria internacional, pero su nivel empezó a caer en picado hasta acabar en Grecia y otras ligas de bajo perfil.
- Patricio Pérez: Jugador que despuntó joven en Vélez Sarsfield, con un regate singular que cautivó a toda Argentina, que veía en él a una futura estrella. En su caso, las lesiones fueron el principal enemigo y le fueron limitando su techo hasta el punto de terminar jugando en la tercera división argentina.
- Damián Luna: Se le llegó a comparar incluso con Riquelme. Tenía unas cualidades muy prometedoras, pero nunca acabó de ser el mismo tras una grave lesión y unas molestias que siempre le acompañaron.
- Diego Bounanotte: En River deslumbró y parecía que se iba a comer el mundo. Ágil, intuitivo y veloz como pocos, pero débil mentalmente, lo que le impidió afrontar los desafíos que el fútbol le puso por delante.
- Sergio Araujo: Sus cifras goleadoras han sido destacables desde joven y parecía que se comería el mundo cuando saltara a la élite. Nunca se ha adaptado en ningún club en los que ha jugado, terminando en Atenas e incluso siendo vinculado con problemas relacionados con el alcohol.
Son sólo cinco nombres, pero podemos apuntar alguno más que daría para una segunda parte de este artículo: Patito Rodríguez, Cachete Oberman, Matías Defederico o Nicolás Díez, por ejemplo.