La Liga
Las destituciones de un técnico en mitad de una temporada no suele generar buenas noticias. Si bien en algunas ocasiones es necesario tomar decisiones tan drásticas como estas, en numerosas ocasiones, finalmente el nuevo técnico acaba encontrándose una plantilla confeccionada e inmodificable que, en la mayoría de los casos, no suele ser del gusto del nuevo entrenador. Este es el caso de la llegada de Pablo Machín al proyecto del RCD Espanyol. Los resultados no acaban de llegar y los problemas se le acumulan al técnico español que debe reaccionar ya porque el ritmo de la competición no perdona.
En primer lugar, el principal inconveniente a resolver por Machín es la ecuación que se le ha presentado en el medio del campo. Marc Roca, uno de los ‘5’ mejor valorados de la temporada pasada, que llegó a sonar para marcharse al Real Madrid o al Bayern de Múnich, este año no es ni la sombra de ese dominador de la medular que disfrutaron en antaño en el RCDE Stadium. Probablemente, la diferencia entre ambas campañas, más allá del nivel de forma del futbolista, puede ser el hecho de que actualmente el canterano no se encuentra lo suficientemente rodeado y arropado.
Por otro lado, la falta de gol golpea duramente a todo el trabajo de Machín. Y lo más triste es que, seguramente, sea un problema que no se pueda solucionar hasta la próxima ventana invernal de traspasos. No hay que olvidar que, Borja Iglesias abandonó la entidad perica tras anotar 17 goles en una temporada, y recaudó por el ‘Panda’ 28 millones de euros. Ese dinero, fue invertido en el traspaso más caro de la historia perica, en Matías Vargas, consiguió mantener a Ferreyra y Wu Lei, obtuvo la cesión de Jonathan Calleri y subió a Campuzano del filial. Entre todos, hasta el momento, suman 1 gol en 12 jornadas ligueras. Sin duda, a Machín le queda mucho trabajo por delante.
