La Liga
El Fútbol Club Barcelona sigue vagando por su particular temporada sin una dirección clara. Un control remoto que no encuentra su vereda y que sigue a merced de lo que sucede, expuesto a una gran vulnerabilidad y sin capacidad de reacción. Se cambió al comandante del barco, salió Ernesto Valverde y entró Quique Setién, pero la historia sigue repitiéndose. Y lejos del Camp Nou, el equipo sufre una barbaridad. Sus números no son nada encomiables y preocupan, quedando dos títulos por los que pelear.
En lo que va de 2020, el equipo sólo ha cosechado la victoria en Sevilla frente al Real Betis (con una actuación arbitral analizable cuanto menos) y ante la UD Ibiza sobre la bocina gracias a un gol de Griezmann en el descuento del partido de Copa. El resto, 2 empates, ante el SSC Napoli en la Champions League y ante el RCD Espanyol. 3 derrotas completan el año blaugrana lejos del Camp Nou, frente a Valencia, Athletic Club y Real Madrid.
Pero en el cómputo general de la temporada, los números mejoran levemente aunque siguen generando cierta preocupación: 20 encuentros disputados, 6 derrotas (se suma otra en San Mamés, esta vez en LaLiga, en Levante y Granada), 5 empates y 9 victorias.
Por el momento, los problemas que está acumulando el equipo como visitante y que están creciendo en este 2020, le están permitiendo al club blaugrana pelear por LaLiga, ya que sólo se encuentra un punto por detrás de su máximo rival, el Real Madrid. Aunque sin duda, será muy difícil acabar tocando oro a final de temporada si no se saca adelante ninguna salida que conlleve cierta complejidad.
De hecho, las expectaciones e ilusiones generadas en torno a la figura de Quique Setién también se ven dañadas en este 2020, donde el cántabro ya ha acumulado las mismas derrotas (3) en 6 partidos, que Ernesto Valverde (3) en 14 encuentros.
