Premier League
La temporada del Arsenal está siendo un auténtico despropósito. El comienzo de la campaña con Unai Emery en el banquillo fue un auténtico desastre en cuanto a resultados y sensaciones de juego se refiere. Con la presencia interina de Ljungberg, nada mejoró. Y ahora con Mikel Arteta en el primer banquillo gunner, las sensaciones son muy similares.
Pasan los entrenadores y los problemas persisten, por lo que todo parece indicar que no se trata de un problema táctico y meramente futbolístico, si no de algo más profundo que reviste seriedad, algo psicológico y mental. En el último encuentro del año, en el derbi londinense disputado sobre el verde del Emirates frente al Chelsea, el equipo cosechó una nueva derrota dejándose remontar el 1-0 inicial en apenas 5 minutos. Además, en el gol del empate, Bernd Leno cometió un grave error y en las imágenes se aprecia como ni un compañero se acerca a consolar a su guardameta y levantar su ánimo.
En cuanto a juego, el Chelsea estaba dominando el partido, pero el balón parado daba ventaja a los gunners. Un error individual de esos que tantos existen en cada partido igualó las fuerzas, pero la derrota acabaría llegando por esa débil mentalidad del equipo. La escasa consistencia defensiva y esas flaquezas psicológicas, han costado ya muchos puntos al equipo del norte de Londres, y seguirá siendo así mientras no se trabaje una faceta tan importante como la mental en el deporte profesional.
