La Liga
El final de temporada de Gareth Bale con el Real Madrid parece haber disipado todas las dudas que había entorno a su continuidad en el club blanco. El jugador estuvo, durante meses, en la lista de traspasos del club blanco, aunque su final de la Champions solo fue una muestra más del error mayúsculo que sería su traspaso -tal y como está ahora-.
Sin embargo, en Inglaterra insisten, y Bale dejó la puerta abierta. Más de 220 millones de euros es la cifra que, según varios medios, reclamaría el Real Madrid por dejarle marchar. Una opción que como decimos, parece remota, aunque el galés se ha revalorizado enormemente tras el duelo que se disputó en Kiev.
Lo que es indudable, es que su salida por esa cifra puede ser la bomba que le restaba al mercado de fichajes. Puede ser la antesala de una lluvia de movimiento en diferentes partes que acabe de elevar los precios aún más. Un jugador que puede ocasionar una serie de traspasos en cadena que afectarían a varios clubes, de ahí la prudencia que deberían seguir las negociaciones.
