UEFA Europa League
La UD Las Palmas es un equipo en claro declive desde los últimos meses de la pasada temporada. Quique Setién perdió el control del vestuario, y el equipo grancanario, con el objetivo de la permanencia virtualmente cumplido, se desfiguró.
El final de la polémica relación entre el técnico cántabro y el Consejo de Administración no ha aportado a Las Palmas la estabilidad necesaria. El club presidido por Miguel Ángel Ramírez y dirigido en el área deportiva por Toni Cruz ha priorizado los fichajes de notoriedad mediática sobre las necesidades deportivas de la plantilla.
La realidad muestra que algunos jugadores han cumplido su ciclo. Las Palmas necesita reformar la base de su equipo con futbolistas hambrientos de éxitos e identificados con el club. Las Palmas no debe ser un mero trampolín de jugadores ni un equipo que mantenga a futbolistas acomodados o en recesión. Y al margen de los cambios estructurales que necesita la entidad, los nombramientos de Manolo Márquez y Pako Ayestarán como entrenadores no han ayudado a la necesaria reforma de su proyecto deportivo.
