La Liga
Independientemente del desenlace de la Liga de Campeones, la temporada del Real Madrid ya permite extraer varias conclusiones relevantes: el equipo ha perdido la regularidad de la pasada campaña, el rejuvenecimiento de los teóricos suplentes no ha dado buen resultado y la dependencia de los goles de Cristiano Ronaldo es excesiva.
La política de altas y bajas del Madrid durante el mercado de verano no se debe cimentar sobre los próximos resultados en la Champions, sino sobre una trayectoria a largo plazo que ha puesto en evidencia las necesidades del equipo: un portero capaz de competir por la titularidad junto a Keylor Navas, un defensa central experto y contundente, un lateral derecho de garantías que permita la dosificación de Dani Carvajal, un mediocentro organizador que complemente al veterano Luka Modric y al menos un delantero que aumente la capacidad goleadora del equipo sin invadir el espacio natural de Cristiano.
En cuanto a las bajas, el Madrid deberá alternar la cesión de jóvenes sin posibilidad de crecer en el primer equipo (Achraf, Llorente, Mayoral) con el traspaso de futbolistas de renombre que no rinden al nivel que exige el equipo. En todo caso, las decisiones del club reflejan que la opinión de Zinedine Zidane siempre prevalece en el ámbito deportivo.
