La Liga
El repentino adiós de Zinedine Zidane ha alterado la planificación deportiva del Real Madrid para la temporada 2018-19. El vacío de poder en el banquillo genera una situación de emergencia en el club.
El técnico francés había definido su postura sobre todos los jugadores de la plantilla. Ahora, será el nuevo entrenador, cuya identidad se desconoce, quien deba asumir la responsabilidad de las altas y bajas para construir un equipo acorde con sus preferencias.
En este sentido, la urgencia del Madrid por nombrar al nuevo entrenador es considerable. Cristiano Ronaldo y Gareth Bale han dudado públicamente sobre su continuidad en el equipo blanco. Las dos estrellas piden una respuesta que les satisfaga. Mientras, el Mundial, que comenzará el 14 de junio, supondrá un escaparate que elevará el precio de los mejores jugadores, algunos de ellos en la agenda del club blanco.
Además, el mercado de verano en la Premier League se cerrará el 9 de agosto, una circunstancia que genera efectos colaterales en grandes clubes no británicos como el Real Madrid. Nombrar un entrenador que resuelva el actual rompecabezas y siente las bases de la plantilla se ha convertido, de forma inesperada, en la prioridad del club.
